Fase 5: Dejar ir
Cuando la etapa de desolación comienza a llegar a su fin empezamos a sentir cierta necesidad de dar, muchas veces darle algo al que se fue. Comenzamos a sentirnos que algo de esta persona vive en nosotros y vemos que lo único que podemos y debemos hacer es continuar viviendo. Continuar existiendo por aquellos que ya no existen. Comienza así la última de todas las etapas de este doloroso camino: la etapa de la fecundidad. Hace ya 26 años que no puedes pedir ningún deseo hoy. Que no soplas velas por tu cumpleaños. Que no puedo hacerte un regalo y ver tu cara e intentar averiguar si te gusta o no. Que no puedo llamarte cuando me pasa algo muy bueno o muy malo. Que no se de tí ni sabes de mí. No nos vimos crecer, mami. Pero eso de lo de menos. Porque cada vez que me enamoro, que me enfado, que lloro, que bailo, que me equivoco, que tengo un orgasmo o que me baño en el mar. Estás en estos pulmones, esta boca, estos ojos, esta lengua, estos dedos y estos pies. Que nunca hubieran podido existir. Sin tí. (Galán, 2018)
Serie Duelo Fase 5: Dejar ir Dimensiones: 60x80 cm Año: 2019

